Malo si una película deja en el espectador más preguntas que respuestas. Ridley Scott nos ha vendido una supuesta precuela de Alien que no es tal. No se trata del origen del bicho, sino del Hombre; bueno, el mismo tráiler lo dice: “Buscando el origen de la Humanidad, van a encontrar su fin”. Tampoco el título de la cinta, Prometheus, tiene que ver con la trama. En fin. Pero como no me gustan los críticos cascarrabias, que a estilo viejuno dicen que lo nuevo es muy malo en comparación con lo antiguo, y que los cineastas de ahora sólo quieren hacer caja –como si antes no-, voy a comentar lo que me ha parecido negativo, lo bueno, y lo mejorable.
El meollo de la cuestión es muy del estilo de Larry Niven o de Arthur C. Clarke; es decir,

